trixie perez
Aplicarse el rubor correctamente puede transformar completamente tu rostro, dándote un aspecto más saludable, fresco y luminoso. Antes de comenzar, es importante elegir el tipo de rubor adecuado para tu tipo de piel: si tienes piel grasa o mixta, los rubores en polvo son ideales porque ayudan a controlar el brillo; si tu piel es seca, puedes optar por rubores en crema o en líquido, que aportan hidratación y un acabado más jugoso. Una vez que elijas la fórmula, también debes considerar el tono: los tonos rosados suelen favorecer a pieles claras, los duraznos y corales van bien con tonos medios, y los terracotas o borgoñas funcionan mejor en pieles oscuras. Aplica siempre el rubor sobre la piel ya preparada, es decir, con base o hidratante, y preferiblemente con polvos fijadores si usas rubor en polvo, para que se difumine mejor.
Para aplicarlo, sonríe suavemente frente al espejo y localiza las "manzanitas" o mejillas redondeadas que sobresalen. Si tienes un rostro redondo o quieres afinarlo, aplica el rubor ligeramente en diagonal desde la mitad de la mejilla hacia la parte alta del pómulo, difuminando hacia la sien. Si tu rostro es alargado, colócalo más horizontal, justo en las mejillas y un poco más al centro, para acortar visualmente la cara. En rostros cuadrados, es mejor suavizar los ángulos aplicando el rubor en forma circular y difuminando hacia arriba, y en rostros ovalados, la forma tradicional (sobre las mejillas y ligeramente hacia la sien) suele funcionar muy bien. Usa una brocha de rubor suave si estás usando productos en polvo, o una esponja o los dedos si es rubor en crema o líquido. Siempre empieza con poca cantidad y ve construyendo el color poco a poco para evitar sobrecargar.
Difumina muy bien los bordes para que no se vean líneas marcadas, y si te pasas con la intensidad, puedes suavizarlo con una brocha limpia o aplicando un poco de polvo translúcido encima. Para un efecto más moderno, puedes probar el "blush draping", que consiste en usar el rubor también en las sienes y un poco sobre el párpado para un look monocromático. Otro truco muy popular es aplicar un toque de rubor también en el puente de la nariz, como si te hubiera dado un poco el sol, lo que da un efecto "sun-kissed" muy natural y juvenil. Finalmente, si estás usando iluminador o bronceador, recuerda aplicar el rubor entre el iluminador (más arriba) y el contorno o bronceador (más abajo), para que se integren todos los productos y el rostro se vea equilibrado y bien esculpido.
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